
Que el olvido cambie de dueño
y las tristezas no sean tan reiterativas
que al atardecer le broten sonrisas
y que los sueños....
¡los sueños!
son un caso
quizá ellos nos lleven
varias vueltas
de calesita
por ahí demasiadas
y los perdemos de vista.
bueno...
entonces que los sueños
por esta vez,
aunque sea por esta vez,
dejen una pluma de señal
para saber por donde
van.
...y adónde vamos
salud!
felicidades
checho
